Cómo hacer un Canna-bonsai


El cultivo del bonsai lleva mucho tiempo y trabajo aplicado a podar, alambrar o atar las ramas, la limitación de fertilizantes y varios detalles que son el producto final, no solo de un hermoso árbol, pero de un trabajo muy satisfactorio que es el propósito de este arte.
La misma filosofía Zen es aplicable al cultivo de nuestras plantas de cannabis, porque la dedicación que le damos se convertirá en una relación más profunda con ellas, y el tiempo se recompensará con serenidad y calma.

Ahora que ya sabemos las características y entendemos un poco mejor la tradición del bonsai, podemos pasar a la parte práctica de este artículo.
 
Lo que necesitas para plantar y empezar a crecer tu bonsai:

- Una planta joven de cannabis, de preferencia de 3-5 semanas. Esto para que el tallo tenga un buen grosor pero lo suficientemente flexible para empezar a sujetarlo y moldearlo.

- Un taladro.

- Alambre forrado de plástico o algún material flexible que no maltrate el tallo ni las ramas.

- Un poste o palo de madera.

- Una maceta pequeña.

Parte Uno - Taladrar la maceta

Empieza por hacer varios agujeros en la parte superior alrededor de la maceta, por estos hoyos pasaras el alambre que sujetara a las ramas de tu canna-bonsai para fijarlas en la dirección deseada.

Asegúrate de que los orificios sean lo suficientemente anchos para pasar el alambre o cordón de tu preferencia y no pierdas tiempo abriéndolos más tarde.



Parte Dos - Modificación del tallo

El aspecto más importante para hacer que tú planta de cannabis empiece a tomar forma de bonsai es amarrarla a un palo a lado.

Usaras este pequeño poste para modificar y mantener el tallo en la dirección de crecimiento que desees, empezará a tener ese look de diseño.

Al enterrar el palo, ten cuidado de no dañar las raíces de la planta, y una vez que hayas enroscado el tallo al poste de la manera que quieres, amárralo con un extremo del alambre y el otro extremo atado a un orificio de la maceta.

Ten cuidado al hacer las ataduras que no estén muy ajustadas para que el tallo se pueda expandir en su lugar.

Parte Tres - Modificación de las ramas

Esta fase se trata de empezar a atar las ramas que vayan emergiendo.

Esto se logra de la misma manera en cómo ataste el tallo. Una vez que tengas la visión de cómo quieres que crezcan las ramas, ajústalas con alambre y átalo a uno de agujeros de la maceta.

Asegúrate de dejar el alambre lo suficientemente suelto para que puedas crecer in-situ.

Si quieres que las ramas crezcan más horizontales, solo amárralas con más fuerza. Y las que quieras verticales, solo déjalas más sueltas.

Parte Cuatro - Podar la planta

Tu canna-bonsai necesitará podarse conforme vaya creciendo para limitar el número de ramas que surjan.

Además de empezar a darle ese look de bonsai, podarlo también evitará que los cogollos empiecen a juntarse demasiado previniendo la humedad y dejando el flujo de aire pasar entre ellos.

Pon atención a las ramas que cortes, necesitaras deshacerte de los nuevos brotes, evitando podar las ramas primarias, ya que tardarás más en desarrollar el bonsai.

Parte Cinco - La cosecha

Una vez que tu canna-bonsai alcance la etapa de floración (puedes determinar esto por los tricomas en los buds), y cuando se tornen esponjosos y brillantes, es tiempo de cortarlos.

Deja las flores recién cortadas en un cuarto con suficiente ventilación para secarlas, y cuando puedas separar el bud de la rama, es hora de curarlas.

Para curar tus cogollos necesitas un jarro o contenedor de cristal con tapa. Pon los buds dentro y déjalos reposar en un lugar oscuro y seco.

Checa constantemente que no les entre humedad, y si es así solo abre el contenedor para ventilarlo y vuélvelo a cerrar.

Sabrás que los cogollos ya están listos para el consumo cuando estén medio secos (con los tricomas aun pegajosos).

Mantenimiento de tu canna-bonsai

Aunque tu bonsai se quede sin cogollos, seguirá siendo una pieza de arte viviente.

Es posible mantener tu canna-bonsai vivo por la siguiente y otras temporadas por venir. Te damos unos tips para que tu estado Zen no termine después de la cosecha.

Dividiremos la planta en tres secciones: superior, media e inferior.

La parte superior es donde se desarrollarán los cogollos más grandes, que será la primer cosecha.

La parte central o media necesita ser muy bien podada, removiendo todas las hojas amarillas y viejas.

Por la parte inferior dejaras crecer todos los cogollos pequeños que se vayan desarrollando ya que son primordiales para el proceso de regeneración.

Ya que hayas alcanzado tu paz mental después de este proceso de ponerlo chulo y listo, tu bonsai comenzará su estado vegetativo, lo que significa que necesitara 18+ horas de luz, más un kick de nitrógeno para reforzar nutrientes.

También ten en cuenta que tú planta no necesitará tanta agua como en la fase de florecimiento, así que riegala hasta que el sustrato se haya secado.

Desafortunadamente es muy probable que la potencia de los cogollos se reduzca con cada temporada de florecimiento, pero porque la meta de tener un canna-bonsai no es realmente el punch que puede tener el cogollo, si no el tiempo y esfuerzo que pones a la cultivación, y al diseño único y especial de tu planta.





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